Estás por ahí. Aún no te conozco de nada, pero se que estas por ahí. Aveces me miras. a veces soy yo el que se deja ignorar, y todo siempre a través de una tercera, una extraña. Dura sólo un momento, una mirada, un polvo o un gesto, el tiempo justo para que me dé cuenta de lo que ya hace tiempo que tu y yo sabemos. Que sí, que ahí sigues, que estás por ahí.
Me dejas hacer. Como quien se espera al hambre del postre. un hambre de vuelta, un hambre innecesaria, un hambre de gula, vergonzosamente orgullosa de tanto hacerse esperar. Por eso me dejas hacer. Que las quiera, que las olvide, que me las folle, que las consienta, que me las ponga y que me las quite. Quieres que te vea de vuelta, que te quiera de vuelta, que volvamos juntos a cualquier sitio menos al lugar del que partimos.
Me vas a dejar. Sé que eres tú la que me lo ha de devolver todo. El dolor que causé, sin intención de hacerlo, pero dolor al fin. Las noches que tuve ser y no fui, pero también los días que fueron y nunca debieron haber sido. Las relaciones que dejé por estar ya empezadas. Los besos que me acabé antes de estar acabados. La que me ponga en mi sitio, la que me saque de mis casillas, la que me haga perder el norte, el dinero, el tiempo y los papeles.
Tú ya me has encontrado. Sólo esperabas el mejor momento, el más vulnerable, más débil, más amable. pero los dos sabemos que ya me has encontrado. Es sólo cuestión de tiempo. Que te presentes en mi vida, me vuelvas loco y me des esa vuelta que me deje mirando hacia la nada del que ya lo ha visto todo.
Porque ahora ya sabes dónde estoy.
Y tú, tú más que nunca, estas por ahí.
El pensamiento negativo
Risto Mejide
No confundamos al personaje que interpreta que quizás a más de uno le cause pavor pues detrás de ese papel hay un gran profesional de la comunicación y un buen escritor, aunque según mi criterio no un buen novelista (Que la muerte te acompañe es una novela bastante mediocre).
El pensamiento negativo merece la pena, es ameno, dinámico, mordaz y en algunos casos como el que he reproducido bello.
Yo también se que estás por ahí pero me siento muy lejos de poder encontrarte y no por falta de ganas...